martes, 22 de abril de 2014

El misterio de las pirámides

 Existen acontecimientos que escapan a la razón humana, llenos de misterio y sin aparente explicación. Mitos, leyendas, episodios sobrenaturales. Hoy les presentamos uno de estos grandes misterios: la enigmática construcción de las Piramides de Egipto.
Las pirámides de Egipto son las edificaciones más grandes y precisas del mundo antiguo. Cada pirámide real era la tumba de un faraón. A diferencia de los palacios, hechos de abobe, las pirámides se construían con piedra para que duraran eternamente. Los textos escritos en los muros de las cámaras mortuorias indican que las pirámides eran una especie de plataforma de lanzamiento. Su propósito era proyectar al cielo el alma del faraón muerto, que viviría por siempre entre las estrellas imperecederas.
La primera pirámide fue una construcción escalonada que se edificó para el faraón Zóser, entre 2630 y 2611 a.C. Tiene 60 m (197 pies) de alto y también fue la primera tumba real de piedra. Antes se sepultaba a los faraones en tumbas de adobe o mastabas. Al arquitecto de Zóser, Imhotep, se le ocurrió la revolucionaria idea de colocar seis mastabas de piedra de tamaño decreciente, como una escalera que serviría al faraón para subir al cielo.

Alrededor de 2550 a.C., el faraón Keops (que gobernó de 2589 a 2566 a.C.) levantó la mayor pirámide de todas: la Gran Pirámide, de 147 m (481 pies) de alto. El diseño es muy preciso: sus lados se orientan al norte, sur , este y oeste. En la base tiene más de 230 m (755 pies) de largo, y asombrosamente la diferencia entre el lado mayor y el menor son sólo 20 cm (8 pulgadas). La Gran Pirámide de Keops tiene 2.300.000 bloques de piedra caliza de entre dos y quince toneladas cada uno. Uno de sus grandes misterios: la relación matemática perfecta, el doble de la longitud de sus lados por su altura, el famoso número Pi.
Keops cambió dos veces el interior de su pirámide. Algunos pasadizos llevan a tres cámaras, en principio trazadas para el sarcófago del faraón. De las dos cámaras superiores salen angostos conductos de ventilación a la superficie. Los primeros exploradores llamaron Cámara de la Reina al segundo recinto inconcluso, pero no tiene relación con alguna reina.


Misterios y... ¿maldiciones?

Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón un 17 de febrero de 1923 de la expedición que lo acompañaba, en los 6 años posteriores, 35 personas murieron en condiciones misteriosas. incluso, el perro de Lord Carnavon murió de un infarto fulminante. Una inscripción grabada sobre tu tumba, desató el miedo: “La muerte golpeará a quien perturbe el sueño del Faraón”
O qué decir del hundimiento del Titanic. Poco saben que en el Titanic, un inglés llevaba en las bodegas la momia de una pitonisa de la época de Amenofis IV. Esa momia llevaba un brazalete cuya inscripción rezaba: “Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilará a todos aquellos que quieran adueñarse de ti”
Son dos sucesos entre otros muchos que se han producido a quien de un modo u otro han estado relacionados con aquel pasado egipcio, y que han servido para que la construcción de las pirámides esté envuelta de un halo misterioso que aún hoy se intenta desvelar.


Misterios sobre su construcción


El arqueólogo alemán Guenter Dreyer formuló en el año 2005 una teoría según la cual la construcción de las pirámides es una sucesión de montículos y muros que se iban superponiendo, de modo que una pirámide no es sino un desarrollo del concepto de la mastaba, a la que se le iban añadiendo muros.
El primer gran misterio en la construcción de todas las pirámides y al que se enfrentan todas las teorías, es el de la elaboración de las grandes piedras de las que se hacían uso.  Se cree que las piedras se clasificaban según su dureza y apariencia, en caliza, arenisca, alabastro y granito.
Los egipcios usaban los estratos de mayor calidad y extraían mediante galerías los materiales más resistentes a la intemperie. Los bloques se cortaban con forma cuadrada o rectangular, y para tallarlos y cortarlos se usaban mazos de madera y herramientas de cobre y bronce. Hasta hace unos años, se pensaba que en las hendiduras se introducían cuñas que al mojarse, se expandían y separaban la piedra. Pero dadas las herramientas existente, ahora se afirma que se introducían cinceles y se calzaban con cuñas, de modo que la presión era doble. Para las piedras duras se golpeaban con un mazo de piedra dolerita. Otra teoría afirmaba que se encendían fuegos y así el granito, por el calor, se rompía.
La más fundamentada teoría sobre su construcción es la que se basa en escritos de Herodoto, quien describía con todo lujo de detalles la construcción de la Gran Pirámide de Gizeh. Según el historiador la pirámide fue construida en 20 años y con 3.000 trabajadores.
La pirámide constaba de varias alturas, en las que se situaban poleas, de modo que una vez llegaba la piedra a una de esas alturas, la polea la levantaba a la siguiente y así sucesivamente. Pero dado que no había herramientas similares en esa época, pronto se desechó, aunque sirvió para elaborar aquellas otras teorías que hoy resultan más convincentes: de todos los bloques se procuraban encajar los externos, los visibles, de modo que la construcción pareciera perfecta, pero los internos se soltaban y luego se rellenaban los huecos con barro y piedra.
Estos bloques se subían por rampas exteriores, y a través de una especie de patines por los que rodaban. De ellos tiraban unas poleas y se ayudaban de palancas. Al mismo tiempo que se iba ganando altura, las partes acabadas se iban recubriendo a fin de reafirmar el terreno y las pendientes. La punta de la Gran Pirámide se recubrió con un gran piramidón de oro. Finalmente, esas rampas exteriores, al no estar bien ancladas, se habían perdido con el paso del tiempo.
Esta teoría echó por tierra aquella otra por la que se postulaba que sólo existía una gran rampa que ascendía desde la base, en línea recta, hasta el vértice, cosa bastante ilógica si se tiene en cuenta que con una pendiente así, sería materialmente imposible subir las grandes piedras.


La última y gran teoría ha sido la publicada hace no mucho tiempo, según la cual el francés Jean Pierre Houdin afirma que esas rampas existieron realmente, pero por el interior de la pirámide.
Esta rampa interior en forma de túnel, facilitaba la construcción de la pirámide desde el interior al exterior, y por ello requería de menos herramientas, y ninguna polea. Según el francés, hubo dos retos: construir la propia pirámide, y luego la cámara funeraria. Inicialmente, para las primera alturas, se usó una rampa exterior. A partir de ahí, se construyó la rampa en espiral a lo largo de la cual iban colocándose las piedras. Las esquinas se tapaban posteriormente. Para los bloques superiores de la cámara funeraria, afirma que se usaron contrapesos que ayudaban a alzar las piedras.
Y, por último, para los amantes de las creencias extraterrestres, por supuesto, no podía faltar la hipótesis de la intervención de seres de inteligencia superior.
Von Daniken afirma que hoy día, nadie podría construir una pirámide con la perfección de la de Keops, y si eso es así, la implicación es clara, según él… sólo seres superiores pudieron aportar las técnicas y conocimientos para su construcción. Entre sus seguidores, el propio J.J. Benítez. quienes afirman que no sólo las pirámides tienen implicaciones extraterrestre, sino otros muchos monumentos, como Macchu Pichu o Chichén Itzá.
Fuentes: "Grandes misterios"

sábado, 19 de abril de 2014

Criaturas mitológicas

Aquí os ofrezco una explicación sobre la existencia de otras criaturas del mundo, como las sirenas, los dragones y los duendes y hadas. Enlace: "Las Sirenas"

Las sirenas:
Las sirenas son seres cuya mitad superior suele tener el aspecto de una bella mujer, mientras que, de la cintura para abajo, no presentan piernas sino una cola de pez. Su origen se remonta a la mitología griega, aunque las sirenas también han aparecido en la mitología y el folclore de distintas civilizaciones.
Pese a ser originarias del ámbito mitológico, con el paso del tiempo las sirenas se introdujeron en la esfera del folclore, leyendas y las creencias populares. Así, a lo largo de los siglos ha habido muchísimos avistamientos de supuestas sirenas, los cuales han ido disminuyendo su frecuencia con el avance del conocimiento científico y el retroceso de la superstición. No obstante, aún en el siglo XX se han dado avistamientos.
A la fecha actual no existe todavía evidencia contundente que haga pensar en la existencia de las sirenas; y, lo que en el pasado pudo haber sido tomado como evidencia (los cadáveres falsos creados por taxidermistas, por ejemplo), en términos generales ya se encuentra esclarecido. Pero a pesar de todo subsiste una pequeña chispa de duda, al punto de que algunos han hecho la especulación científica de que las sirenas podrían ser un eslabón perdido en la evolución humana; y otros, desde la pseudociencia o el esoterismo, han afirmado que las féminas acuáticas son un experimento genético de los extraterrestres, o un cierto tipo de entidad del otro mundo, ya se trate de espíritus, tulpas, o incluso demonios…

Creencias sobre eslabón perdido:
Ésta es la teoría del simio acuático y postula que, mientras algunos primates se adaptaron a la vida en la tierra, otro grupo se separó y se adaptó a la vida marina, modificando su morfología hasta dar lugar a las sirenas (y los sirenos).
En esta línea surgió el famoso y polémico documental de Animal Planet: Sirenas, un cuerpo encontrado. Dicho documental exponía el hallazgo de un supuesto cadáver de sirena, mencionaba la teoría del simio acuático y decía que el gobierno norteamericano sabía de la existencia de las sirenas (una especie muy poco numerosa) pero lo ocultaba bajo la concepción de éstas como un puro mito. Entre otras cosas, también hablaba del caso de comunidades pesqueras en que los delfines ayudaban a los humanos a pescar, sabiendo que serían liberados y recompensados después de caer en las redes (siempre caían). Esta situación es importante porque, según el documental, muestra un tipo de “memoria de especie” producida por el recuerdo (en los delfines) de una época en la cual las sirenas (tan parecidas a las mujeres humanas) abundaban y colaboraban con los delfines.
Las razones para justificar la teoría del simio acuático son múltiples, entre ellas:
1. El hecho de que somos la única especie de primate en la cual el pelo no cubre la totalidad del cuerpo, una condición que se da sólo en ambientes acuáticos o subterráneos.
2. Los humanos somos los únicos mamíferos bípedos. Esta condición no podría haberse dado fácilmente en la sabana africana, donde evolucionaron los primeros hombres, pero sí en el agua, que mantiene al cuerpo en esta posición.
3. La respiración en el humano es distinta que en otros mamíferos, ya que tenemos la capacidad de controlarla voluntariamente. Tal como las criaturas marinas, podemos inhalar tanto aire como necesitemos para zambullirnos en el agua, y luego volver a la superficie por más.
4. Al igual que los mamíferos acuáticos, pero a diferencia de los terrestres, los humanos tenemos un exceso de grasa corporal que retenemos durante todo el año.
5. Tanto las lágrimas, como la sudoración excesiva, y también la porción de piel que se encuentra entre el dedo pulgar y el índice sugieren, para los devotos de la teoría, antepasados marinos.
6. Por último, nuestra facilidad para la natación, mientras que otros mamíferos se mueven torpemente en el agua, sugiere que parte de nuestra evolución ocurrió de manera acuática.
 El documental fue tan bien recibido por el público que su fama saltó y la respuesta de los organismos oficiales no se hizo esperar. Así, la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) afirmó en un comunicado de prensa que, hasta la fecha, no se ha encontrado prueba alguna de que las sirenas existieron.

Intervención extraterrestre:
Esta excéntrica teoría dice que las sirenas sí existen y que son el producto de un experimento genético de los extraterrestres. Ya sea mezclado nuestro ADN con el suyo o con especies marinas, se trata de una teoría con escasas o nulas posibilidades de ser cierta. Ciertamente es muy imaginativa y parecería ser imposible de demostrar, aunque abre un amplio margen a la especulación.

 Podemos así pensar que los extraterrestres crearon intencionalmente muy pocas sirenas, y que las programaron para una muy baja tasa de reproducción o las programaron genéticamente para ser muy longevas o simplemente no poder morir por el envejecimiento, explicándose con ello el porqué antes habían tantos avistamientos y ahora ya no; puesto que, si bien no pueden morir de viejas en el planteamiento expuesto, sí pueden morir por accidentes, ataques y ese tipo de situaciones, siendo así que su número iría reduciéndose progresivamente… Claro está que todo esto no debe ser considerado como una explicación científica, aunque los términos del tipo de causalidad que involucra sí son científicos, lo cual, por poner un ejemplo, no ocurre en la paranoica hipótesis esotérica-religiosa de que las sirenas son un tipo de demonio… Ahora y por último, esta hipótesis tiene otro enorme problema: se puede usar para “explicar” demasiadas cosas desconocidas, tiene incluso el potencial para arruinar la seriedad que busca el discurso pseudocientífico de la Criptozoología. De ese modo, tranquilamente podemos pensar que Pie Grande, el Chupacabras y el Monstruo del Lago Nes, son todos ellos experimentos aislados de los extraterrestres que intentaban adaptarse a nuestro planeta o jugar con nosotros…

Dragones:
Los dragones han sido representados en toda clase de manifestaciones artísticas y culturales: cuadros, esculturas, proas de barcos, máscaras de baile, carnavales, edificaciones y otros más. En Asia una constelación recibe el nombre de Dragón azul, el calendario chino incluye un año para el dragón, y muchas cascadas y ríos tienen nombres de dragón. En artes marciales como el Kung-Fu, el “estilo dragón” describe el más avanzado de todos. En México, las pirámides mayas y aztecas tiene serpientes con características de otros animales, que se asemejan a los dragones asiáticos. ¡Vivimos en un mundo de dragones!
 Los dragones son animales legendarios en todo el mundo. Hay dragones en las culturas de China, Japón, India, Corea, México y de toda Europa. Culturas muy diferentes y distantes tienen representaciones gráficas de estas criaturas muy similares entre sí. Su existencia siempre ha sido un enigma, y aunque hoy en día la mayoría de los científicos la niega, algunos zoólogos de animales legendarios (o criptozoólogos) dicen tener muchas pruebas que la confirman.
En general, en todas las culturas los dragones son vistos como enormes reptiles, con rasgos de otros animales. Los dragones podrían clasificarse en dos grupos: los orientales o asiáticos y los occidentales o europeos.
Dragones orientales:
 Son generalmente en forma de serpiente gigantesca, con cuatro patas, garras de águila, cuernos de ciervo, cabeza de caballo, orejas de toro y bigotes largos de felino. Estos dragones no escupen fuego ni tienen alas.
Dragones occidentales:
Son generalmente más grandes y robustos que los asiáticos, y la forma es la de un dinosaurio, pero con alas. Tienen numerosos cuernos de diversas formas, y la cola de cocodrilo o anguila.También estos dragones vuelan y escupen fuego.

Existencia de los dragones:
Como no hay ninguna evidencia física, no podemos afirmar que los dragones existieron alguna vez. sin embargo, por lo menos en nuestras mentes, los dragones han existido desde hace muchos siglos. Por lo pronto estas criaturas son sin duda, y seguirán siéndolo, los reyes del reino de la fantasía.
Aunque su origen en las diversas culturas es incierto, podría ser explicado a partir de tres teorías:
1ª Teoria:
Los dragones nunca existieron, pero fueron imaginados a partir de fósiles de dinosaurios y otros animales. Fósiles de gigantescos reptiles prehistóricos como los dinosaurios se pueden encontrar en todo el mundo, y antes de que supiéramos qué eran, es posible que en el pasado la gente pensara que se trataban de animales contemporáneos que habitaban remotas áreas como cuevas en montañas y bosques.
2ª Teoria:
Los dragones nunca existieron, pero simbolizan la combinación de poderes de animales característicos de nuestro entorno. Por ejemplo, se dice que el primer emperador de China, Huang Di, llevaba en su escudo una serpiente. Cada vez que ganaba una batalla, añadía a la serpiente rasgos del animal que representaba al pueblo vencido. Así, luego de numerosas victorias, la serpiente en su escudo lucía toda clase de características de otros animales, y se había convertido en lo que hoy conocemos como dragón.
3ª Teoria:
Los dragones existieron en el pasado, y el hombre los extinguió. Una pequeña rama de científicos considera esto posible. Explican que un dragón pudo haber evolucionado a partir de un dinosaurio. Tendría huesos huecos y livianos para volar, como los pterosaurios. También algunos de sus órganos se habrían desarrollado para almacenar hidrógeno producido por bacterias en su estómago. El hidrógeno es más liviano que el oxígeno, y los ayudaría a volar más fácilmente. Por último, podrían haber desarrollado un mecanismo para producir fuego a partir de la ingestión de piedras con platino. El hidrógeno combustiona al combinarse con el platino, produciendo el fuego que escupen los dragones.
Obtenido de la revista digitan Dini: "Los Dragones"  Duendes y hadas:La idea sobre la existencia de los duendes y hadas, es común en las más diversas culturas. Éstos, son seres que cuentan con el don de poseer cierta magia y poderes. Los duendes, específicamente, son seres elementales de la Naturaleza. Y aunque son difíciles de contactar, muchas personas aseguran haberse encontrado en algún momento de su vida cara a cara con ellos. Son típicos habitantes del continente europeo, aunque no faltan quienes afirmen que también existen en Sudamérica.En cambio, cuando nos referimos a las hadas, quizás no sepamos explicar el significado preciso del término, pero sí todos entendemos a qué nos referimos. Y nos guste o no, y para bien en la mayoría de los casos y para mal en algunos, los duendes y hadas están en este mundo con nosotros.Los duendes son seres de escasa y diminuta estatura; miden entre los treinta centímetros y un metro de altura. Su hábitat natural generalmente son los bosques, aunque algunos habitan en los jardines y los fondos de ciertas casas, propicias para ello. Ya que a estos simpáticos hombrecillos les agrada la compañía de los niños asi como a las hadas(por su pureza de corazón), para jugar con ellos. Son de buen carácter; estando por lo tanto casi siempre de buen humor. Aunque también existen duendes malvados, capaces de hacerle daño a los humanos, si éstos los enojan. Por ese motivo es conveniente evitar ofenderlos, por ejemplo: dudando de su existencia, de sus poderes o burlándose de su apariencia.                                                           Quienes han tenido el privilegio, o quizás la virtud de verlos, cuentan que son de aspecto muy gracioso: con sus largas y blancas barbas, los anchos cinturones y zapatos con grandes hebillas y las ropas de muchos colores.El don más preciado y destacable con que cuentan los duendes y hadas, son sus mágicos poderes, con la utilización de talismanes y varitas (hadas) como herramientas para realizar sus conjuros y hechizo.Duendes y Hadas: Los duendes, en su mayoría, se dedican a la tarea de cuidar las plantas, los árboles y los demás elementos de la naturaleza. Las hadas, con sus gráciles alas que le permiten lucirse con gracia, viven entre las flores; siendo su morada preferida los lirios, las azucenas y las campanillas.

Por fortuna, los duendes y hadas son generalmente seres de buen augurio y capaces de prestar ayuda; otorgándole favores a quienes sepan dónde, cuándo y de qué manera pedírselo. Al creer en la magia y su existencia, avivamos la hoguera de nuestra imaginación y fantasía; renovando incluso los votos de nuestras más íntimas esperanzas .
 


Fuente: "Duendes y Hadas"

viernes, 11 de abril de 2014

Los monstruos más misteriosos

Me he informado sobre este tema en la página: "El monstruo del lagos Ness"

El misterio del monstruo del  lago Ness:
A Nessie, como se le conoce cariñosamente al monstruo, la historia lo recoge desde el siglo VI, pero cada cierto tiempo un grupo de investigadores recorre los 40 kilómetros de largo que tiene el lago en una cuidadosa búsqueda que confirme la leyenda. Los testigos oculares relatan que el monstruo tiene un color rojo oscuro, piel lisa y que mide entre ocho y nueve metros de longitud. Con estas descripciones algunos científicos piensan que puede tratarse de un plesiosaurio, una especie de dinosaurio marino. 

¿Cómo surge la leyenda?
Una vieja leyenda cuenta que un misionero fue el primero en dar fe de un encuentro con el monstruo. Desde ese momento y hasta la fecha, miles de personas comentan sorprendidos sus encuentros con Nessie.
Unos, lo han divisado mientras transitaban por la carretera que bordea el lago, otros, desde el castillo de Urquhart situado en una de sus orillas. En algunos avistamientos los curiosos han tomado fotos, algunas de ellas reveladoras de siluetas extrañas en la superficie, mientras que otras no muestran nada importante.
A pesar de que existen varias imágenes, ninguna es lo suficientemente clara y concluyente sobre la bestia marina, y aunque hay muchos encuentros reportados, no se tiene noticias de ataques a seres humanos. 

 Dudas razonables sobre Nesssi:
La psicóloga Susan Blackmore, quien recorrió las orillas del lago, lo percibió a primera vista como amenazante, con aguas tan negras capaces de infundir temor. Para ella está claro que la gente maneja la posibilidad y la esperanza de poder ver algo en la superficie, por lo que cualquier movimiento de olas es achacado a la presencia del monstruo. La tensión y los deseos de un ser testigo excepcional de avistamiento, pueden conducir a confundir una realidad con la ficción, asegura la psicóloga.
 Pero la lógica de otros científicos funciona sobre la base de la alimentación. Por lo que plantean preguntas claves:
1. Si Nessi pertenece a la época de los dinosaurios, entonces ha tenido que reproducirse durante miles de años por lo que existiría más de uno.
2. Para mantenerse vivos, la supuesta manada tendría que devorar grandes toneladas de peces que no existen en el lago.
3. En las grandes profundidades, es un misterio el tipo de pez que le sirve de alimento. Pues se cree que los organismos microscópicos que habitan en una oscuridad total no serían suficientes para alimentar un cuerpo que pesaría cientos de toneladas.

Su famosa foto:
La foto más famosa de Nessie se afirma fue tomada en 1934, y por mucho tiempo se consideró la prueba más contundente de la existencia del monstruo. Sin embargo, en 1994 poco antes de fallecer una de las personas involucradas en la histórica foto, confesó que se trataba de un fraude. El supuesto monstruo no era más que un muñeco bien confeccionado situado encima de un flotador. Al parecer la burla se inició por la venganza de un periodista a sus colegas por haber sido despedido de su trabajo.
Sesenta años después de conocerse el truco, la credibilidad de Nessie sufrió un duro golpe. Aun así, para los escoceses, quienes reciben una entrada considerable de dinero por concepto de turismo, la presencia de las aguas negras en el misterioso lago sigue siendo su principal aliada para que la gente, crédula o no, siga llevando a través del tiempo la leyenda del monstruo más famoso de Escocia.

El fósil viviente:
Los monstruos se adaptaron a su nueva vida y los descendientes habitaron las obscuras aguas del lago desde hace milenios. Se cree que el monstruo de Loch Ness podría ser verdadero.
El Nessie vive en el agua del lago, él podría haber sobrevivido al gran diluvio universal que se menciona en La Sagrada Biblia, dice en el Génesis 1:21 «Y Dios creó grandes ballenas», esto podría incluir también al monstruo de Loch Ness, nuestra planeta es joven cuenta con seis mil años de edad y falta mucho por conocer incluso a especies que todavía no han sido catalogadas por la zoología.
El monstruo de Loch Ness podría ser un descendiente de dinosaurio, un fósil viviente. Existen demasiados testimonios de personas que han informado y fotografiado a este ser. Solamente resta esperar que algún día sea capturada uno de estas ejemplares.



El misterio del Yeti:
Son muchos los nombres que se han dado a esta presunta criatura: Yeti, Bigfoot, Sasquatch, Migoi. pero todos se refieren al mismo tipo de criatura, avistada en distintas zonas del mundo como el Himalaya, Norteamérica o las zonas montañosas de América del Sur. Abundan también los testimonios de lugareños que afirman haberse topado con un humanoide, cubierto de pelo, que se da a la fuga en cuanto se le divisa.
La leyenda actual comienza en 1951, a la vuelta de una expedición al Everest que había conseguido fotografiar huellas de un pie enorme sobre la nieve. A partir de ese momento las noticias sobre el Yeti se multiplicaron en la zona. Pero también crecieron las informaciones sobre seres similares avistados en otros lugares del planeta. Pero los análisis más rigurosos llevados a cabo hasta el momento apuntan a un origen totalmente humano de los restos analizados.
Parece que el misterio en torno a la identidad del Yeti está cerca de resolverse definitivamente. De acuerdo a Bryan Sykes, profesor de genética en la Universidad de Oxford, estos seres serían híbridos, cruces entre osos polares y osos pardos, especies con un estrecho parentesco que se aparecen si sus territorios se solapan.
“Es un resultado excitante y completamente inesperado que nos ha sorprendido a todos", aseguró Sykes, quien explicó que para llegar a esta conclusión aplicó las últimas técnicas de análisis de ADN a supuestos restos orgánicos, principalmente cabello, del Yeti, afirmando que una de esas muestras arrojó una coincidencia del 100 % con una mandíbula de un oso polar encontrado en Noruega, cuya antigüedad data entre los 40 mil y 120 mil años.
“No creo que esto implique que hay osos polares prehistóricos rondando por el Himalaya. Pero podría significar que hay una subespecie de oso pardo, descendiente del oso que fue el ancestro del oso polar. O que se ha producido un cruce más reciente entre el oso pardo y el descendiente el oso polar”

El misterio de Pie grande:
El Pie Grande (del inglés Big Foot) o sasquatch, es una criatura mitológica de aspecto simiesco que habita los bosques, principalmente en la región del noroeste del Pacífico en América del Norte. El término sasquatch procede de las lenguas salish y significa 'hombre salvaje'.
La comunidad científica dice que las pruebas existentes no son lo suficientemente convincentes y generalmente las consideran como el resultado de mitología, folclore o identificación errónea. Muchos profesionales y académicos afirman que los estudios adicionales son una pérdida de tiempo, pero los partidarios de su existencia piensan que la evidencia actual puede ser escasa y que ha de evaluarse objetivamente a medida que se vaya presentando. Otros, incluyendo una subcultura activa, compuesta generalmente por aficionados, continúan investigando y actualmente consideran la existencia del sasquatch como posible descendiente del Gigantopithecus.
Los testigos generalmente indican características similares: una gran criatura simiesca bípeda, normalmente de una altura de 1,83 m (6 pies 0 pulg) a 2,13 m (7 pies 0 pulg) (6 a 7 pies.) de aproximadamente 160 kg (352 lb) con amplios hombros y estructura robusta. La cabeza es pequeña, puntiaguda y baja; en ocasiones, se habla de una cresta en la parte superior del cráneo. Los ojos se describen generalmente como pequeños y ocultos bajo una frente pronunciada. A excepción de la cara, manos y pies, una fina capa de pelo cubre su cuerpo, de color normalmente marrón o negro, aunque tiende a ser rojizo, arenisco o con brillos plateados.
Las enormes huellas, similares a un pie humano, le dieron su nombre. El ecologista Robert Michael Pyle las describe así: “Las huellas normalmente miden de 38 a 45 centímetros (15 a 18 pulgadas) de largo. Tienen cinco dedos, un músculo doble y un arco 18 ó 21 cm. (7 u 8 pulgadas) de ancho.
Los sonidos que emite se describen como similares a agudos chillidos o silbidos o gruñidos graves, al igual que el yeti, por lo que algunos criptozoólogos sostienen que podría ser una especie emparentada con el yeti, la cual quizá llegó a América a través del Estrecho de Bering durante la última glaciación, tal y como hicieron los ancestros de los pueblos amerindios y diversas especies de animales. También se cree que podría estar relacionado con la mítica criatura llamada wendigo.
La mayoría de los avistamientos son nocturnos, lo cual hace pensar que se trata de una criatura nocturna.
Algunos testigos mencionan algo que Pyle denomina como “brillo rojizo ocular”, similar al brillo de algunos animales nocturnos. Normalmente se avistan individuos solitarios, raramente en pares o grupos familiares y son más comunes los avistamientos de machos que los de hembras.
También existen reportes de avistamientos en el Noroccidente Ecuatoriano, en la zona los habitantes que indican haberlo visto mencionan que se alimentan de carne.
Pie Grande casi no se ve porque le teme a los humanos y los evita por eso la mayoría de los avistamientos han sido de gente a caballo. Los caballos disfrazan el olor humano y Pie Grande no le teme a los caballos.


El misterio del Chupacabra:
Desde 1995 los países de América del Sur están experimentando los ataques de una criatura extraña y misteriosa que parece alimentarse de la sangre de sus víctimas, sobre todo ovejas y cabras. El número de animales hallados muertos en misteriosas circunstancias se eleva a varios miles. La primera víctima de esta criatura supuesta misterioso animal fue encontrado en Puerto Rico. Era una cabra con una herida extraña en el cuello, que se elaboró toda la sangre. Esta característica se encuentra en todos los casos de animales hallados muertos en circunstancias misteriosas, que se atribuye a la criatura. Desde entonces, era extraño ser llamado Chupacabras. (Fuente: "Chupacabras")
Después de haber alarmado a las autoridades y la población de Puerto Rico, el Chupacabras ha sido reportado en Guatemala, donde fue atacado de la misma manera las granjas locales. Guatemala después fue identificado como el autor de los ataques a los animales de granja en México, Miami y Costa Rica
A través de la necropsia de los restos de animales víctimas del Chupacabras, había varias heridas en los animales sacrificados, con una abertura profunda en el cuello, que parece haber sido absorbido toda la sangre. Se encontró también que los cuerpos no están en el rigor mortis ", que parece más bien extrañas muertes en el sangrado, como en estos casos, no hay absolutamente" ácido sarcolactico, que mantiene la elasticidad de los tejidos. Pocas fueron las ocasiones en que el Chupacabras fue visto. En algunos casos se realizará el testimonio que afirmó haber visto, ni siquiera de pasada, la misteriosa criatura.
Los testimonios hablan de una criatura bípeda, a veces se describe con las alas de un murciélago, la altura de un metro alrededor de la cabeza ovalada y grandes ojos rojos, miembros superiores e inferiores con tres dedos con garras, y un boca con colmillos que sobresalen. Algunos testigos describen también tiene una espina dorsal. Al parecer, cubiertos de pelo gris. También parece dar saltos y deja huellas de unos 10 cm similares a las de un canino
Si es un perro salvaje todavía ser excluidos porque la secuencia de las huellas dactilares encontradas es la de un bípedo, cuadrúpedo y no uno. Otro aspecto preocupante del "Chupacabras" es un sentimiento que se caracteriza por una "inteligencia superior a la de los animales, porque en muchos casos era capaz de abrir puertas para que el interior de las granjas.
En mayo de 1996 se produjo la noticia del primer ataque del "Chupacabras" a un ser humano. El periódico mexicano La República, informó en su portada la noticia de que un extraño ser con alas largas y atacó a un agricultor en un «de la granja, dejando rasguños por todo el cuerpo.
Otros incidentes de agresión por el Chupacabras a los seres humanos se han producido en Costa Rica y Puerto Rico.
Si es un perro salvaje todavía ser excluidos porque la secuencia de las huellas dactilares encontradas es la de un bípedo, cuadrúpedo y no uno. Otro aspecto preocupante del es un sentimiento que se caracteriza por una "inteligencia superior a la de los animales, porque en muchos casos era capaz de abrir puertas para que el interior de las granjas.
En mayo de 1996 se produjo la noticia del primer ataque del  a un ser humano. El periódico mexicano "La República", informó en su portada la noticia de que un extraño ser con alas largas y atacó a un agricultor en un «de la granja, dejando rasguños por todo el cuerpo.
Otros incidentes de agresión por el Chupacabras a los seres humanos se han producido en Costa Rica y Puerto Rico.
El Chupacabras también han matado a personas (pero todas estas historias están por verificar). Las víctimas fueron un hombre San Antonio, Guatemala en 1996 y otro crimen, atribuido a la , fue terminado en 1988 Guarapiranga en el Estado de Sao Paulo, Brasil, donde encontró el cuerpo de un hombre horriblemente mutilados. Ambos cadáveres presentaban los mismos signos de víctimas del Chupacabras: tres agujeros en el cuello y la ausencia casi total de sangre, además de el cuerpo con marcas de garras.
Fuente: "Yeti y Pie Grande"

                                    




































                                                                                  












miércoles, 9 de abril de 2014

Las leyendas de los monstruos más famosos.

Monstruos hay por miles; existen en el fondo de la conciencia humana y quizás se esconden en rincones inexplorados o inaccesibles del mundo, o tal vez habitan en nuestro vecindario sin que nos percatemos de ello. Aquí va una lista con lo más granado de esa fauna inquietante y a la vez extremadamente atrayente. La idea principal del tema de los monstruos lo he sacado del siguiente enlace: "Leyendas sobre monstruos".
Cada monstruo he ido recopilando información de los siguientes enlaces: lobos , frankestein y la combinación de otras.

1. El vampiro:
 Quizás se trate del monstruo por excelencia: una criatura que se alimenta de sangre humana, puede cambiar de forma a voluntad (pero limitadamente), puede transformarse en un hombre lobo en ocasiones, disfruta del don de la inmortalidad. El vampiro no debe temer a las armas humanas; tan sólo es vulnerable a pocas cosas, tales como los símbolos religiosos, las afiladas estacas, la decapitación y el ajo. Su única gran desventaja es su incapacidad para resistir la luz solar, lo cual lo convierte en un obligado habitante de la noche.
Sin embargo, estas leyendas dejan de serlo, al menos para algunos, cuando se descubren enfermedades que tienen algunas de los síntomas asociadas al vampirismo. Aparte de la anemia y la catalepsia a los que se podría deber la palidez y el estado de cadáver sin serlo, respectivamente, hay una enfermedad muy rara que aparece en cada uno de 200 mil personas, la porfiria, la que parece tener los mismos síntomas que las características de un vampiro.
Esta es una alteración genética
de la enzima encargada de metabolizar las porfirinas (componentes de la hemoglobina) que hace que la hemoglobina se acumule en la sangre y se manifieste con una serie de síntomas como:
· Foto sensibilidad
· Deformidades faciales (destruye los labios dejando los dientes al descubierto)
· Palidez extrema
· Intolerancia al ajo (en personas que sufren esta enfermedad puede provocar un bloqueo de la coagulación de la sangre)
· Ansiedad por la sangre (como parte del tratamiento se consumaba sangre por vía oral)
Esta enfermedad parece ser una explicación bastante convincente para el aspecto y la alimentación del ser clasificado como vampiro. El resto de sus características y sus actividades lo dejo para el mito, aunque, como el racionalista Jean Jaques Rousseau decía: “Si en este mundo existiría una historia que tenga pruebas, esta sería la de los vampiros. No falta nada: reportes oficiales, testimonios de personas fiables, de los cirujanos, de los sacerdotes, de los hombres de la ley-todas las pruebas son incontestables.”

2. El hombre lobo :
También llamado licántropo (lobo-hombre)se trata de una de las metamorfosis más conocidas en el universo de lo oculto. Posee una relación muy especial con la luna llena, a la que debe la génesis de su transformación. A diferencia del vampiro, no teme a la luz solar ni a los símbolos religiosos, pero le es mortal el contacto con la plata, en cualquiera de sus versiones, particularmente si se ha forjado una bala destinada a acabar con él.
 Existen otras teorías científicas al respecto: teorías psicológicas, antropológicas, clínicas, pero ninguna nos convence tanto como la Hipertricosis. La Hipertricosis es un estado –no una enfermedad– que sufren algunos seres humanos, muy pocos, que recubre las partes del cuerpo –normalmente el rostro– con una cantidad de pelo que varía su intensidad según el nivel de la condición. Hasta hace pocos años atrás, la Hipertricosis continuaba siendo una condición muy poco difundida.
Estudios recientes indican que los primeros casos de Hipertricosis datan de la Edad Media. El mismísimo rey Enrique II de Francia, supremo líder de ese país hacia fines de la Edad Media, contaba entre sus raros especimenes con un pequeño niño de 10 años de edad nacido con Hipertricosis. El niño acabó mostrando grandes aptitudes, y pronto se convirtió en el sirviente preferido del rey en la Mesa Real francesa. ¿Podría haber sido la Hipertricosis, entonces, la causa de la creencia generalizada en el hombre lobo? Podría serlo. No resulta tan descabellado pensarlo.

3.  La momia:
La existencia de una criatura cubierta de velos y preservada con ungüentos secretos para toda la eternidad cobró relevancia desde el descubrimiento en 1922 de la tumba de Tutankamón (incluyendo la nunca del todo desmentida maldición de los faraones). Está claro que no son las egipcias las únicas momias, pero sí que son las más populares y que ellas han sido usadas para la cinematografía y para la leyenda. La momia es también un no muerto sin debilidades particulares, aun cuando es fama que debe reposar, aun cuando sea parcialmente, en el suelo en donde ha sido enterrada.
El caso de Guanajuato.
El dato de mayor importancia para nuestra población es la circunstancia de la gran mortandad que hubo y por que varios de los cuerpos, por temor a que se propagara más la peste eran inhumados casi enseguida que se declaraban muertos. Así sucedía que en algunos casos se les sepultaba cuando en realidad todavía no expiraban, de modo que al volver de aquel estado cataléptico, ya en la tumba, morían finalmente por desesperación, por angustia y por asfixia. De ahí esa mueca de dolor que hay en algunas momias.



4. Zombie:
 En sus inicios, el zombie era simplemente un cadáver que ha sido devuelto a la vida por medio de una operación de brujería , hecho que lo asemejaba al aún más terrorífico gul . El epicentro de la cultura zombie era el Caribe, y más especialmente Haití. A partir de la segunda mitad del siglo XX, la cinematografía cambió el mecanismo de reproducción del zombie y lo asimiló al del vampiro: ya no se trata de hechicería, sino de la mordedura, como lo atestiguan cientos de películas de este siempre creciente género. De constituir una criatura sin voluntad al servicio de un brujo, el zombie ha evolucionado hasta llegar a ser un peligroso adversario del ser humano, casi indestructible, casi inmortal y dotado de voluntad propia.
La Real Academia de la Lengua le atribuye a la palabra zombi un origen africano occidental. También la palabra podría estar relacionada con el nombre de una serpiente sagrada en ciertas regiones de Nigeria y Congo, misma que deriva del término nzambi, que significa "dios o espíritu de una persona muerta".
La figura del zombi (o zombie, como se escribe en inglés) es muy familiar para quie- nes practican el vudú en Haití. El zombie, el original y auténtico –no el que Hollywood ha estereotipado–, nunca ha estado muerto, su único problema es que los signos vitales son tan débiles que pasa por tal (y si no fuera sacado de su tumba, moriría, sin oportunidad de “resucitar”). Un brujo lo pone en ese estado y también el que lo saca de la tumba y hace que vuelva en sí.
De acuerdo con Laënnee Hurbon, director del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Haití y autor del libro Los misterios del vudú, en ese mundo la práctica de brujería más temida es justamente la que puede reducirte al estado zombi. En Haití, por el miedo a que su "muertito" no esté muerto sino “zombificado”, algunas familias envenenan el cuerpo del posible cadáver para estar seguros de que murió.
Según las creencias populares haitianas, la “zombificación” radica en capturar la parte del alma que une a  ésta con la persona, de manera que el individuo está consciente de lo que le ocurre, pero no tiene voluntad propia que le haga reaccionar porque se encuentra teledirigido por un bokor, que son los sacerdotes vudú y supuestos indicados para realizar el hechizo que priva a alguien completamente de su voluntad.

5. Frankstein:
 Originalmente un personaje sin nombre en la novela Frankestein, o el moderno Prometeo, de Mary Shelley, toma su apelativo de su creador, el malvado doctor Frankenstein. Esta criatura representa uno de los anhelos más profundos de la humanidad: así como el vampiro delata la sed por la vida eterna y el hombre lobo es el retorno a lo salvaje, Frankestein representa la posibilidad de imitar a un creador divino y fundar vida a partir de la materia inerte. También es una advertencia contra los peligros de la utilización desmedida de la técnica y la probable rebelión de las criaturas contra sus creadores.  Y esto nos lleva directamente al tema de los transplantes, pues los primeros médicos en realizarlos fueron rápidamente acusados de ser como el doctor Frankenstein, médicos sin moral, violadores de la humanidad con el único objetivo de obtener logros personales. De esta forma acusaron al doctor sudafricano Christian Barnard (1922-2001) al realizar en 1967 el primer transplante cardíaco. Hoy la situación ha dado un giro de 180º, y no sólo se aceptan los transplantes de corazón, hígado o riñones, sino que además se considera ético y moral con la humanidad hacerse donante de los mismos.  Cuando se utilizaron para transplantar órganos no vitales, volvieron a surgir las controversias y las acusaciones frankensteinianas. Así sucedió con el doctor Owen, médico australiano que transplantó en 1998 la mano derecha de un donante muerto, o con el doctor Duberward, que un año después repitió la operación con el brazo derecho de un donante con muerte cerebral.
Actualmente aceptamos con más facilidad estas situaciones y, frente a la sorpresa inicial, las asumimos como "correctas" desde la ética médica. Aceptamos transplantes de órganos animales y humanos, de todo tipo de implantes mecánicos, pues su objetivo es salvar vidas humanas; pero aquí aparece una pregunta que nace de lo más oscuro de nuestro inconsciente, que nos recuerda a la imagen que tenemos de Frankenstein, y que asemeja al guión de una película de terror: ¿aceptaríamos, en un hipotético futuro, un transplante de cuerpo entero o, dicho de otra forma, un transplante de cerebros? ¿aceptaríamos un implante biomecánico corporal completo adaptado a una cabeza humana...? La Ciencia no ha llegado todavía a crear vida, pese a los arduos intentos de ciertos laboratorios para crear una especie de 'sopa primordial' de donde se supone salió el primer ser vivo de este planeta (concepto que tuvo su origen en una especie de jalea lodosa que se encontró en 1858 en el fondo del océano Atlántico a la que llamaron Bathybius y que resultó ser uno de los grandes chascos de la ciencia).

viernes, 4 de abril de 2014

El misterio de la Atlántida

 Aquí os dejo resuelto uno de los misterios del mundo: La existencia de la Atlántida, esta información la he obtenido de un blog muy interesante llamado "Escalofrio".

 Historia:

La leyenda cuenta que la Atlántida era una isla de grandes dimensiones, se podría considerar un continente, según algunas hipotesis en el Mediterráneo, en otras versiones en el Océano Atlántico, fue destruída por un terremoto o tsunami que inundó totalmente sus tierras dejándola por siempre sumergida bajo las aguas y olvidada en el pasado.
Sus habitantes poseían una tecnología y cultura muy superior a la de los contemporáneos de su época y fueron decisivos en los avances de todas las culturas mundiales. Su ubicación les permitía el acceso a culturas tan dispares como la egipcia y la Maya y eran consumados viajeros, dominando con sus barcos todos los mares y océanos del planeta. La similitud entre estructuras arquitectónicas como las piramides Mayas y Egipcias, o el parecido fonético de algunas palabras en culturas separadas por aguas y miles de kilómetros de distancia se deben según los partidarios de la existencia de dicha isla o continente y a la influencia que los Atlantes (nombre con el que habitualmente se designa a los habitantes de la Atlántida) gracias a su avanzada tecnología marcaron culturas de todo el mundo.

NACIMIENTO Y CAÍDA DE LA ATLÁNTIDA
La leyenda de la Atlántida parte de Platón hacia el 350 a.C., el cual, en los diálogos Timeo y Critias, cuenta la historia de una civilización floreciente que vivía en una isla "más allá de las columnas de Hércules" (nombre antiguo del Estrecho de Gibraltar). Él aseguraba basarse en el sabio griego Solón, que 200 años antes decía haber oído en Egipto que una isla había sido destruida "al oeste" como consecuencia de un gran cataclismo que la sumergió en las aguas en tan solo unas horas. En más o menos 20 páginas describe esta floreciente cultura, sus ciudades y abundancias y como debido a una afrenta a los dioses (eran adoradores de Poseidón) fueron castigados y una serie de cataclismos les sumergieron en las aguas.
Hasta aquí podría parecer la típica historia moralista tan habitual en Mitología griega, pero numerosos estudiosos a lo largo de la historia han buscado su significado real pues en gran cantidad de culturas existen mitos similares a los de la Atlátida de Platón, según algunos de ellos existe una especie de memoria histórica o componente real en dicha historia y si bien la mayoría de las hipotesis fueron desestimadas por falta de pruebas o demostrada su invalidez, es cierto que de tratarse de un leyenda fue de gran difusión en una edad tan temprana del hombre que pervivió en diferentes y dispares culturas.
UBICACIÓN DE LA ATLÁNTIDA
La imagen romántica de una isla fabulosa tragada por el mar, ha significado que su ubicación haya sido buscada desde la época de Platón, aunque nadie está seguro si existió realmente muchos son los investigadores que la buscaron, una empresa no del todo descabellada, pues al fin y al cabo también la Troya de Homero se creía producto de la fantasía, hasta que el arqueólogo Heinrich Schliemann la descubrió en 1903. Las ubicaciones sugeridas para la Atlántida, incluyen lugares diversos a continuación enumeraré algunas de las ubicaciones más nombradas.

 En el Mar Mediterráneo:
Del relato de Platón se deduce que la civilización atlante debió florecer hace más de 12.000 años. Este dato no puede ser exacto en ningún caso, puesto que en aquellos remotos tiempos todavía no existía ninguna cultura evolucionada que trabajara los metales, estuviera gobernada por reyes y dominara los mares con sus barcos. En cuanto a la localización del misterioso continente, el texto del filósofo ateniense lo sitúa "más allá de las Columnas de Hércules", y esto significaba, según la concepción de la antigüedad, al otro lado del estrecho de Gibraltar, es decir, en el océano Atlántico. Pero atención, recordemos que la fábula procede de los antiguos egipcios y, para ellos, la isla perdida se llamaba Keftiu (el nombre que tenían para Creta). La fuente de información de Platón, el legislador y estadista Solón, pensaba naturalmente en griego, de modo que traduciría las indicaciones del sacerdote egipcio a su propia lengua, pudiendo producirse por esto algunos equívocos. Posiblemente los egipcios tenían en mente un lugar totalmente diferente al referido por Solón, ya que para esta civilización confinada en el valle del Nilo, el mundo conocido terminaba no ya en el Atlántico, sino en el mismo Mediterráneo.
La fecha es lo único que no concuerda, pues recordemos que, según Platón, la Atlántida debió florecer alrededor de 12.000 años atrás. Sin embargo, pudo ocurrir que el informador egipcio de Solón se hubiera basado para sus cálculos en uno de los calendarios lunares al uso en aquella época, confundiendo al griego, quien habría tomado los años lunares por solares. En tal caso, la fecha referida por el sacerdote sería el año 1200 a.C. aproximadamente, lo cual coincide, admitiendo un margen de tolerancia de dos o tres siglos, con la explosión de Thera.
La teoría que desde 1909 ha sumado más adeptos afirma que la Atlántida fue Creta u otra isla cercana, la de Santorini. Por consiguiente, la civilización atlante se identificaría con la minoica. Son muchos los datos que apoyan esta tesis. Para los antiguos egipcios, Creta constituía un lugar de interés a causa de su cercanía y su fuerza, aunque resultaba casi inaccesible debido a su ubicación en mitad del Mediterráneo. Por otro lado, la decadencia y caída de esta civilización encaja con el dramático final descrito por Platón: hacia el año 1500 a.C. una tremenda erupción volcánica en la isla de Thera (hoy llamada Santorini) originó terremotos, tsunamis y lluvias de cenizas que acabaron por dar el golpe de gracia a aquella cultura de la Edad del Bronce, que ya había sufrido anteriores seísmos.
En cualquier caso, por bien que suene esta hipótesis -desarrollada y defendida sobre todo por los investigadores griegos Angelos Galanopoulos y Spyridon Marinatos- también tiene sus puntos débiles. Así, la clasificación cronológica de los diferentes estilos cerámicos de la isla de Santorini demuestra que esta cultura sobrevivió al menos cincuenta años a la erupción del volcán. La Atlántida no se hundió, por tanto, en este lugar. Y menores son las posibilidades de que se tratara de la cercana isla de Creta; Cnosos, el centro de la cultura minoica, no se colapsó hasta algunos siglos después de la erupción del volcán y, como todos sabemos, la isla continúa en su sitio.

En el Océano Atlántico:
El relato de Platón hablaba de una enorme isla "más allá de las columnas de Hércules" este dato hacia suponer que debía encontrarse en el Océano Atlántico y durante siglos investigadores del tema la situaron en dicho emplazamiento. Dicha teoría fue totalmente rechazada en 1.950 cuando se demostró la tectónica de placas y se comprobó que no existen ni existieron vestigios de ningún continente sumergido.
Hasta que dicho teórico emplazamiento se demostró que no era correcto, investigadores como Ignatius Donnelly, quien publicó su libro Atlantis: The Antidiluvian World en 1882, obra que conocería más de cincuenta ediciones y que sirvió de punto de partida para numerosas teorías posteriores. Donnelly estudió los enigmas de distintas culturas y elaboró a partir de tan misteriosos ingredientes una hipótesis irresistible: la Atlántida fue un continente entre Europa y América que se sumergió y que incluso llegó a constituir un puente terrestre entre ambos mundos.
Los principales datos que corroborarían su teoría son los siguientes: la lengua de los aztecas posee asombrosas semejanzas con la de los egipcios. (Esto no es exacto, dicen los escépticos; el parecido procede de una interpretación errónea de los signos de la escritura azteca). Los egipcios
no fueron los únicos que construyeron pirámides; también los antiguos pueblos centroamericanos levantaron este tipo de estructuras, de modo que debió existir algún contacto entre ellos. (Tonterías, afirman los detractores de Donnelly; una forma geométrica tan elemental puede inspirar a cualquier arquitecto espontáneamente, sin que tenga que copiar de nadie).

La Atlántida en América: 
 Al ser descubierto el nuevo continente surgió como es lógico una nueva teoría, ¿Podría ser América el continente descrito por Platón?, ¿era posible que las tierras descubiertas por Cristobal Colon fueran parte de la isla soñada?
La respuesta parecía ser no pues pa
recía muy improbable con la tecnología de la época que relataba Platón pudiesen realizarse viajes en barco a tan larga distancia y más cuando se describían flotas de 1200 barcos que conquistaban allá por donde pasaban con sus tropas. Un dato cuando menos curioso sobre esta teoría es el siguiente:
En una sesión de trance realizada en 1933, el vidente norteamericano Edgar Cayce describió de una forma colorista y fantástica la vida en aquella antigua civilización, prediciendo, además, que una parte de ella sería encontrada en el año 1968. Y en efecto, un año más tarde de lo vaticinado se descubrieron en el fondo marino frente a las Bahamas ciertas estructuras aparentemente realizadas por la mano humana. La localización de la Atlántida en esta zona ya había sido propuesta por otros investigadores, que sin duda se remitían a los datos aportados por el geógrafo romano Marcelo, del primer siglo antes de nuestra era. Según él, el continente perdido habría estado integrado por siete islas pequeñas y tres grandes, la mayor de ellas de 1.000 estadios de diámetro, lo que equivale aproximadamente a 200 kilómetros.
¿Debemos, pues, buscar los restos de la Atlántida en el Caribe? La mayor de las islas antillanas, La Española, tiene un tamaño que coincide más o menos con el calculado por el sabio Marcelo. Sin embargo, estas especulaciones tienen muy poco que ver con la de
scripción de Platón. Las formaciones de piedra encontradas son según los expertos tan solo una formación rocosa insólita y no tienen nada que ver con la mano del hombre y aún en el caso de ser estructuras arquitectónicas creadas por el hombre parece muy poco probable que  perteneciesen a la Atlántida que relataba Platón y con casi total seguridad serían parte de una cultura megalítica aun desconocida.

Conclusión :
La tectónica de placas no deja lugar a dudas, no hay lugar para la Atlántida, ningún continente o isla de dimensiones como las descritas pudo haberse sumergido o inundado sin dejar pruebas de ello. Por lo cual tenemos que pensar que de ser algo mas que un mito deberíamos buscar la Atlántida entre las tierras ya conocidas, probablemente una isla mediterranea, alguna región europea que fuera mal interpretada en los mapas o traducciones de textos antiguos, otras hipotesis barajan la posibilidad de que se tratara de las Azores e incluso en Suecia.
Aún así no deja de ser fascinante como durante siglos se ha buscado un continente idílico y existen tal cantidad de textos a lo largo de la historia aportando pruebas de su existencia.